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En el último capítulo de su libro El lenguaje, Edward Sapir dice: “El lenguaje está íntimamente ligado con nuestros hábitos de pensamiento: en cierto sentido, ambas cosas no son sino una sola”. […]  Desde el Curso de lingüística general de Saussure, se ha hecho la distinción entre historia “interna” e historia “externa” de la lengua. La primera da cuenta de la evolución fonética, léxica, gramatical de una lengua; y la segunda tiene que ver con circunstancias históricas, geográficas, sociales, culturales, que quedan fuera del funcionamiento lingüístico, pero que pueden “asociarse” a la evolución de la lengua.

Extracto de la primera entrega de La Historia mínima de la lengua española, en la columna del Museo Áureo de  Martha Lilia Tenorio. La segunda entrega puede consultarse en este enlace.

Vía Circulo de Poesía

Categories: bitácora

En ocasiones trato de conciliar el sueño durante las horas de trabajo. Es en ese espacio entre las dos y las seis de la mañana, cuando no hay gente en los pasillos, en la sala o en el cuarto de computadoras. Pero nunca falta el individuo que toca el timbre a las cuatro, que me parece ser el mismo que va a tocar a las cuatro y diez, para luego tocar cada quince minutos a partir de ahí. Vuelvo al sillón, o a la cama, y trato de acostarme, pero el timbre me ha robado algo que no es el sueño, sino la comodidad, la satisfacción de acostarse. Pronto serán las siete, entonces el ritmo será otro. Los deberes mínimos se agruparán para formar un deber mayúsculo. El deber mayúsculo de un trabajo minúsculo. El día de San Valentín es como cualquier otro día aquí. La gente apenas conoce la ciudad, apenas se conocen entre ellos. Y en la obscuridad, cuando voy a hacer un rondín o voy al sanitario, alcanzo a escuchar pequeños murmullos traviesos, y por el rabo de ojo puedo ver parejas escondidas en los rincones o dentro de los baños. Finjo indiferencia y continúo en lo mío. Los amantes no son amantes por San Valentín, como no lo fueron por año nuevo ni otra festividad; lo son porque son amantes y porque no saben hacer otra cosa sino ser amantes. La canilla gotea y voy a cerrarla. Luego trato de regresar al sillón, el timbre, la puerta, las llaves, el sillón. Cada quince o veinte minutos. A las cinco tocan el timbre nuevamente. Es un joven. Le conozco. Es un huésped. Trae una rosa blanca. Lo dejo pasar y camina por recepción como apenado. Sube las escaleras y lo pierdo de vista. La sombra de él y la de una joven se reflejan por el vitral del segundo piso. Ella lo abraza. Desaparecen. El amor, como una rosa, es igualmente cursi y efímero. Al menos aquí así es. Ella parte a Dublín mañana. Él se queda en Buenos Aires una semana más. Lo que me sorprende no es otra cosa sino el tacto, la delicadeza para crear una ilusión, por más breve que sea. Un momento grato dentro del barullo de los viajantes. Me da gracia el gesto, pero debo admitir que lo comprendo. Durará más la rosa que esa lujuria vestida de amor. Pero la rosa le ganará al chico más que la conquista que tenga esta noche. Es ridículo pensarlo, incluso cursi. Pero las he visto irse. Hacer la maleta y sonreír. Luego me imagino que vuelan, que llegan a Dublín, o Ámsterdam, o Dallas, o Dondesea, y cuentan su experiencia a otros. Tener un romance, es una forma linda de decir que se esconden los deseos. Una más civilizada, al menos. Pero a la mente europea parece gustarle esto; el recato en lo lascivo. No peco de poco romántico, sino de honesto. No hablo del cortejo, sino del affaire y lo que lo circunda. Cuando dan las siete de la mañana; abro la puerta a la mucama, comienza a preparar los desayunos y yo doy el último rondín por los baños. No pude finalmente conciliar el sueño. Tendré que esperar a la tarde del sábado para poder dormir. Todos se han ido. La primera luz de la mañana los obliga a ocultarse. Al final del pasillo, en el baño más oculto, tirada al lado del cesto de basura está la rosa y un condón.

“We must do away with the absolutely specious notion that everybody has to earn a living. It is a fact today that one in ten thousand of us can make a technological breakthrough capable of supporting all the rest. The youth of today are absolutely right in recognizing this nonsense of earning a living. We keep inventing jobs because of this false idea that everybody has to be employed at some kind of drudgery because, according to Malthusian –Darwin theory, he must justify his right to exist. So we have inspectors of inspectors and people making instruments for inspectors to inspect inspectors. The true business of people should be to go back to school and think about whatever it was they were thinking before somebody came along and told them they had to earn a living”.

-Richard Buckminster Fuller

Dominoes, Syd Barret

It’s an idea, someday
in my tears, my dreams
don’t you want to see her proof?
Life that comes of no harm
you and I, you and I and dominoes, the day goes by…

You and I in place
wasting time on dominoes
a day so dark, so warm
life that comes of no harm
you and I and dominoes, time goes by…

Fireworks and heat, someday
hold a shell, a stick or play
overheard a lark today
losing when my mind’s astray
don’t you want to know with your pretty hair
stretch your hand, glad feel,
in an echo for your way.

It’s an idea, someday…

It’s an idea, someday
in my tears, my dreams
don’t you want to see her proof?
Life that comes of no harm
you and I, you and I and dominoes, the day goes by…